King Arthur, por Pyreho

Título en castellano: “El rey Arturo: La verdadera historia que inspiró la leyenda” (sí, el título es un poco de coña)

Título en el original: “King Arthur”

Año: 2004

Categoría: Bélica / Aventuras

Calificación del crítico: Para ver un domingo por la tarde en el sofá de casa

Lo mejor: Keira Knightley medio en bolas disparando con su arco.

Lo peor: Previsible hasta el punto de plantearte meterla en la categoría “humor/cómica”.

Nivel de spoilers en la crítica: Muy bajo (pero posiblemente no inexistente, aunque dada la alta previsibilidad de la película, es bastante irrelevante)

Crítica general

Una película poco compleja, sencilla, superficial, simple, superflua… se me acaban los sinónimos, pero creo que os podéis hacer a la idea. Cumple a rajatabla la plantilla de “cómo crear una película bélica pseudoemotiva con pinceladas de heroicidad y romanticismo a partes iguales para dummies”, y por lo tanto es sumamente previsible desde los primeros minutos del film. Si esperas algo que te sorprenda y te haga estrujarte los sesos y estar durante días meditando el profundo mensaje que te acaban de transmitir, esta no es tu película.

Por otro lado, muestra cierta verosimilitud en el desarrollo bélico, algo raro de ver en este género. Me refiero a lo siguiente: cualquier héroe de pacotilla sin ningún tipo de estrategia ni preparación en una película de este estilo suele enfrentarse a innumerables enemigos y salir perfectamente victorioso. En este caso, incluso tratándose del legendario Arturo y sus increibles caballeros, pasan penurias y angustias para conseguir salir más o menos del paso (y no sin muertes y pérdidas, que no sé que manía tiene Hollywood con no matar a los buenos, esas cosas ocurrían).

Sobre los personajes y las interpretaciones

Aunque los actores protagonistas son, en mi humilde opinión, razonablemente buenos (Clive Owen y Keira Knightley), los personajes son tan simples y llanos que no dan lugar a la interpretación y a la profundidad de carácter. Se limitan a hacer su trabajo y a expresar emociones primordiales (amor, rabia, odio…) que no nos dejan ver más allá del estereotipo de su personaje.

Como suele ocurrir en este tipo de películas, la calidad interpretativa recae más en los actores secundarios, que tienen poco tiempo para intentar lucir papeles mucho más específicos (el alivio cómico, el padre que rechaza a su hijo, el viejo loco que intenta defender sus tierras, el amigo guay del prota, etc) y por lo tanto se ven obligados a profundizar más en un tipo de emociones y actuación concreta (aunque en este caso, en lugar de dejar al personaje en lo superficial, le dejan cojo al interpretar solo una de sus facetas).

Sobre la historia y la ambientación

Al margen de la ya señalada previsibilidad y simpleza, el escenario que plantea esta versión de la leyenda artúrica es razonablemente original. Probablemente es uno de los mejores puntos de la película, su originalidad en cuanto a planteamiento.

Por otro lado, su mezcla de ambientación entre el mundo romano y la edad media deja un poco confuso al espectador mínimamente conocedor de la historia bélica europea. Por suerte, las estrategias y tácticas utilizadas en la película, aunque curiosas y con la obvia intención de llamar la atención del espectador con increibles efectos especiales y situaciones tensas, no son del todo inverosímiles. Me gusta el hecho de que, cuanto menos, intenten darle una explicación estratégica a las cosas, y no lo dejen en el “cargaaaaaad” o “defendeeeeeeed” como técnicas bélicas inmejorables.

Últimos consejos y conclusión

Si vais a ver esta peli, os recomiendo que cojáis un buen cubo de palomitas e intentéis olvidar todo lo que conocéis sobre historia, guerra y leyendas artúricas. Y si podéis apagar el chip de “ahora va a suceder esto, luego lo otro y al final aquello”, también mejor. Es una película para ver sangre, espadas y pensar lo menos posible.

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